Hazmelo Papi, que soy tu puta 6

Lauren la puta para un dia no registraba el sonido de su cremallera desabrochada, ya que seguía registrando la sorprendente realización del sonido de esa voz. Lauren Conrad no pudo evitar reconocer el sonido de la voz de Brian Conrad, no de Smith. Era indudablemente la voz de su padre, pero para asegurarse de que ella abriera un poco más la puerta del dormitorio y pudiese ver su cara de perfil, los ojos cerrados en éxtasis mientras Vicky se balanceaba hacia arriba y hacia abajo en su pene empapado de saliva. Vicky la puta no había perdido el tiempo en acercarse al cliente. Ella quería que esta fuera una noche para recordar por él y esperaba llevarlo a varios orgasmos antes de que terminaran. Cuanto más salvaje sea la experiencia, más grande será la propina. Lauren se paró justo detrás de la puerta parcialmente abierta de la habitación en shock. ¿Qué iba a hacer? Parecía haber dos opciones en ese momento, la primera de las cuales era salir a hurtadillas del apartamento sin que su padre la viera y darle explicaciones y excusas a Vicky la puta más tarde. Esta fue probablemente la mejor opción. Si su padre entró en el dormitorio en poco tiempo esperaba otra puta que jugaría a ser otra hija suya, ansioso de sexo, su sorpresa y vergüenza al ver a su verdadera hija podría ser devastadora para su relación.

Ya no querría más juegos y se limitaría a las grandes profesionales putas barcelona.

 

¿Cómo podría cualquiera de ellos ser capaz de ocultarle a Vicky el hecho de que en realidad eran padre e hija? Se filtraría la noticia y se arruinarían las reputaciones. Puede que se enfade con ella, se enoje consigo mismo o simplemente entre en estado de shock.

Ella no podía imaginar que él querría tener sexo con su hija real cuando se dio cuenta de que lo que le esperaba detrás de esta puerta era en realidad su princesita.”Oh princesa, has estado practicando con tu juguete, ¿no?”Brian se desbordó mirando fijamente a la cara de Vicky, que tenía tres cuartos de su considerable erección en la boca.”Sí, papá. Pronto podré soportarlo todo. ¿No estás orgulloso de mí? ¿No soy una buena chica?””Sí, sí que eres una princesa. ¿Quieres que papá se venga en tu boca, niña? Me estoy acercando.””No papi. Quiero sentirte dentro de mí”. Vicky la puta se desprendió de su polla y se puso de rodillas frente a la puerta de la habitación parcialmente abierta, donde podía ver la cara de Laurens en la grieta. Le guiñó un ojo y luego subió a su teddie y seductoramente balanceó su culo desnudo, miró por encima de su hombro a Brian y pronunció una frase que quedaría para siempre más blasonada en la memoria de Laurens. “Hazme papi”. Brian se posicionó detrás de las jóvenes damas magníficas derriere y trabajó lentamente y deliberadamente dentro de su coño húmedo escaldado. Lauren se retiró un poco a la habitación para que no la viera accidentalmente, pero todos los pensamientos de retirarse del apartamento quedaron olvidados.