Hazmelo Papi, que soy tu puta 8

“Ooh Papi. Te gusta la idea de ver a tus putas hijas enrollarse, ¿no?” Vicky apretó su polla de endurecimiento para enfatizar el punto. “¿Te gustaría vernos hacerlo ahora? Lolly está esperando en el dormitorio toda puta.” Brian se levantó en respuesta y se quitó la camisa y la corbata para prepararse para entrar desnudo en el dormitorio y ver a sus niñas pequeñas caer una sobre la otra. No lo sé, pero no puedo creerlo. Lauren volvió a la cama y se acostó boca arriba. Justo antes de que se abriera la puerta, tomó una almohada y se cubrió la cara con ella. Usando una voz de niña falsetto alta dijo:”¿Está papá contigo? Estoy tan avergonzada. Me avergüenzo de quererlo tanto”.Vicky la puta, jugando con lo que ella pensó que era un maravilloso improvisado por parte de Lauren, dijo en respuesta. “No tienes que lucir como una hermanita. Sólo déjanos calentarte para el mejor sexo que hayas tenido”. Vicky la puta se agachó entre los muslos temblorosos de Laurens y después de pelar sus bragas rosas comenzó a trabajar su ya goteando coño en una nueva espuma. Brian se arrodilló en la cama y abrió la blusa de sus hijas. Pasó las manos sobre sus adorables tetitas y le pellizcó un pezón. Lauren gimió encantada por el contacto. Cuando Brian trató de apartar la almohada de su cara, ella se resistió y por el momento la dejó ir. Eso de no dejarse ver ya lo había hecho una de las putas madrid con las que había estado.

 

Para distraerlo, ella extendió la mano y encontró su polla endurecida, acariciándola con toda turgencia. Vicky miró a Brian, su cara brillando con los jugos de Laurens, y le dijo. “¿Te gustaría probar a su papá? Es muy dulce”. Brian se agachó entre las piernas de Laurens y miró adorablemente a su coño afeitado. Empezó a comerla como un hombre hambriento en un concurso de comer sandía y la llevó a un rápido orgasmo. Luego bailó con la lengua alrededor de su brote sensible, lamiendo los pliegues de sus labios externos hasta que ella bajó lo suficiente como para que él comenzara de nuevo a reconstruir su crecimiento hasta el orgasmo. Vicky la puta se levantó en la cama y, quitando la almohada, se puso a horcajadas en la cara de Laurens. Ella miraba al pie de la cama donde Brain estaba masticando a su niña y le dijo. “Mira papi. Lolly me está succionando tu semilla. ¿Por qué no la llenas para que yo pueda chupártela?”. Brian levantó la vista y todo lo que podía ver de Lolly era la parte inferior de su barbilla y su lengua volteándose para trabajar en el clítoris de la retorcida Vicky. “Ella te quiere, papá. Quieres que lo haga, ¿no, hermanita?” Vicky se levantó un poco para que un Brian pudiera ver a Lolly asentir con la cabeza afirmativa. Se puso de rodillas entre sus piernas y colocó una almohada debajo de su pequeño trasero.

Su Hardon, que había empezado a perforar un agujero en el colchón mientras él la había estado comiendo, estaba a punto de entrar. “No seas un papi burlón, hazlo con ella”. Brian deslizó la punta de su polla en la abertura de su niña. Ella la arqueó de espaldas para llevárselo más adentro y él empezó a follarla con un ritmo lento y parejo.